¿Escapismo irresponsable en la Empresa Familiar? (De cuando los máximos responsables se convierten en niños mimosos y caprichosos)

 

¿Escapismo irresponsable en la Empresa Familiar? (De cuando los máximos responsables se convierten en niños mimosos y caprichosos)

¡Nunca podré asumir que alguien, quien sea, esté dispuesto a "llevarse todo por delante" con tal de no afrontar un problema con seriedad!

Hay un problema, un conflicto familiar severo, con todos los componentes del culebrón más famoso de todos... Sean cuales sean las responsabilidades y las culpas..., lo cierto es que existe una "terapia definitiva". Pero la decisión y la solución corresponde..., ¿a quién va a corresponder? Pues al dueño, a quien conserva el poder que resulta de la propiedad.

Y el dueño dice: ¡mirad "filliños", esto lo arregláis entre vosotros cuando yo me muera! ¡Yo ya he peleado mucho y no estoy para más disgustos!

Quizás sea un clásico de manual, pero no por ello dejo de indignarme profundamente y personalmente..., como si fuera "mi" empresa familiar y "mi" responsabilidad..., cuando me encuentro con personas que practican la "política del avestruz"..., ¡con maestría y recochineo!

Enero de 2012 ha sido un mes-emblema: ¡pasará a la historia como lo peor de lo peor para las empresas! Esta España enferma y decadente..., sigue en la UCI y la decadencia progresa adecuadamente, en caída libre. La "gravedad" es lo que tiene, que no para hasta que te golpea contra el suelo... (¡pregúntenselo a Newton!)

Febrero de 2012 ha sido un mes-bandera: un buen amigo twitteaba a las 00:05 del día 1 de marzo que ¡por fin se ha acabado este mes infausto!

Marzo de 2012, ¡uff! El tema de la "huelga general" es solo un síntoma más, una prueba del nueve de la teoría de la "gravedad".

Y abril, y mayo, y junio..., y esperando un rescate... ¡toda una alegoría de la irresponsabilidad! ¡Que vengan los hombres de negro a asumir las responsabilidades que nosotros rehuimos!

Al mismo tiempo, en paralelo, en estos meses terribles, me he enfrentado a situaciones de empresas familiares en gravísimas dificultades (como todas), en las que los máximos responsables, septuagenarios algunos ¡se han negado a contemplar los problemas, a enfrentarse con las dificultades! Es notoria mi prevención contra la gerontocracia (con todos los respetos, no he podido ver las imágenes de la reunión de Su Santidad El Papa y el Camarada Fidel Castro).

Y estos septuagenarios u octogenarios irresponsables... ¡no tienen derecho!

No hay derecho a que personas que ostentan la propiedad, por lo tanto, el poder, en empresas familiares "poderosas", con decenas de empleados directos, o centenares, y con sus propios hijos y nietos vinculados profesional y patrimonialmente a esa fuente de riqueza, abdiquen irresponsablemente de su obligación de tomar decisiones coherentes y ortodoxas para el futuro de su compañía. ¡Bloquear los asuntos que son, a la vez, trascendentales y urgentes, no está bien!

Nunca hay derecho a que personas responsables se comporten de forma irresponsable. Es indigno que padres con responsabilidades y abuelos con responsabilidades, se comporten como chiquillos caprichosos, condenando a la inviabilidad los proyectos empresariales de los que comen sus hijos y sus nietos.

¡Pero además quieren mantener la paz familiar y que los damnificados, hijos y nietos, les hagan visitas y les hagan mimitos y les rían las gracias!

Estamos en 2012. Ojalá 2012 sea el punto de inflexión en que, al menos, toquemos fondo y no sigamos precipitándonos a la ruina, económica, social y moral. ¡Nadie puede garantizárnoslo!

Que en este contexto una madre o un padre (propietarios de una empresa familiar) diga a sus hijos (padres y madres de sus nietos) que "¡yo no quiero saber nada de esto, lo arregláis cuando yo me muera!"..., no deja de ser una explicación de por qué esta sociedad ha llegado hasta aquí.

Obviamente, las posiciones de bloqueo del "status quo" van siempre asociadas a unas ideas fuerza que se repiten:

la compra de una apariencia de "paz familiar" a corto plazo.

la incapacidad para estar a la altura de la gravedad de los acontecimientos, o incluso de entenderla

la protección de los más débiles y/o los más gamberros

Ante estos escenarios, recuerdo un comentario en un grupo de linkedIn en que uno de los partícipes exponía cómo había reaccionado él mismo a los líos y bloqueos en la empresa de su familia: votar con los pies y, por lo tanto, alejarse lo máximo posible y "buscarse la vida por ahí"...

Que padres o madres, empresarios ejemplares en su momento, se conviertan en caricaturas de sí mismos y fuercen a los más valiosos de entre los suyos a "huir"..., que es lo mismo que dar el pistoletazo de salida del "sálvese quien pueda", ha sido siempre una tristeza. Que eso ocurra en enero, febrero o marzo de 2012..., ¡no existen calificativos en el Diccionario de ninguna de las lenguas oficiales del Estado Español!

Lo más lacerante y amargo, para mí, es la injusticia y el empobrecimiento que genera tamaña insensatez. ¡Porque serán los más valiosos o los más responsables los que vean truncadas sus legítimas expectativas, bloqueados en una "cárcel de responsabilidades autoimpuestas y de chantajes morales inasumibles"!

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