Programación informática y debates sobre educación "galácticos": ¿pasará esto en España algún día?

 

Programación informática y debates sobre educación "galácticos": ¿pasará esto en España algún día?

Los últimos meses han sido muy tensos en España en materia de reformas y debates educativos. Los debates sobre el modelo educativo en España tienden a ser aburridos, a fuerza de reiterados; más bien maniqueos y volcados en la baja política más partidaria. Realmente me avergüenza que el debate se centre en "más religión o menos religión"; y peor todavía que los temas estrella vayan sobre cuánto se trocea el aprendizaje -hasta llegar al ridículo, con perdón-; o sobre si las becas son el derecho a una pensión juvenil sin más.

Los debates se orientan por bloques de intereses; unos a zurrarle a la Iglesia y otros a complacerla; unos más independentistas, otros más uniformadores; unos más "tengo derecho", otros más "tendrás que ganártelo", izquierda y derecha en caricatura absurda.

¿Y el futuro de nuestros hijos, quién piensa en él? ¿Quién debate sobre él?

Todo esto viene a cuento de una publicación que he leído en www.innovatemyschool.com, firmada por Peter Mason, el 17 de febrero de 2014. Obviamente, me he suscrito al blog para seguir las preocupaciones educativas vistas desde el Reino Unido.

El "post" se titula "Por qué deberíamos enseñar programación informática a los niños" (Why we should teach kids to code"). Por cierto, tengo que reconocer que llegué ahí a través de www.anseo.net, otro blog de referencia en lo atinente a experiencias educativas, esta vez en Irlanda.

La verdad es que acostumbrado a la bazofia patria, solo partidaria, solo demagógica, el debate sí me ha interesado en serio. Otro día comentaré como estoy enfocando que mis hijos "aprendan código", con lo que ya doy la pista de como estoy "muy a favor".

Pero estando a favor, desde un punto de vista doméstico, no me había planteado que la programación informática pudiese formar parte, con plena naturalidad, de los currículum educativos ordinarios, estándar; o sea, todavía no me había puesto a visualizar que en el horario de mis hijos haya matemáticas de 10 a 11 y luego programación informática, de 11 a 12...

Pero en el Reino Unido parece que sí llevan tiempo planteándoselo. Irónicamente, el editor de la publicación introduce este artículo señalando que "salvo que hayas estado escondido debajo de una roca durante el último año" no puede haberte perdido los grandes cambios que están acaeciendo en el "National Curriculum" y el controvertido cambio en el enfoque de lo atinente a las cuestiones de tecnología informática, donde se pasa de trabajar el "uso de tecnologías informáticas" a, directamente, "la programación" (computing). El énfasis se pone en capacitar a los chavales para "ser una nueva generación de creadores" en lugar de simples consumidores.

Incluso el gobierno ha lanzado una campaña fomentando el "Year of Code"...

La introducción me pareció casi surrealista, vista desde el modelo este nuestro de aprenderse listas inútiles de definiciones discutibles. Mi hijo estaba de copiar la tabla periódica hasta las narices; y su padre, no se pueden ni imaginar...; por poner un ejemplo (todo sea por la dichosa selectividad de antes, y lo que venga ahora).

Peter Mason nos propone tres titulares que merecen pararse un momento a reflexionar, y alguna lúcida idea que, a mí personalmente, me ha permitido cambiar el paradigma.

Su primera idea-fuerza es una pura obviedad, si bien se considera (Gurú es quien escribe una obviedad, antes que otros). Nos dice que "comprender como están programados los ordenadores nos ayudará a comprender el mundo que nos rodea". ¡Valiente obviedad!

Claro, los ejemplos sobre como todo está controlado por software a nuestro alrededor, por más que ejemplificativos desde lo más básico y mínimo, pueden obviarse. Me llama la atención que, claro, cuando estudiamos biología, química o física, ello tiene el enfoque de que comprendamos (que comprendan nuestros hijos, nosotros ya no tenemos arreglo) el mundo que nos rodea...; y entonces, ¿no deberíamos proporcionarles una formación equivalente en materia de programación informática?

Todo esto se adorna, claro, con el vertiginoso cambio social asociado a la evolución informática: desde la world wide web de antes de ayer, a la compra de whatsapp por facebook de que todos hablamos hoy; y más, a que hayamos pasado de "tímidos usuarios" a la posición de creadores (en blogs, redes sociales, etc.).

Y así las cosas, ¿no es importante que enseñemos a nuestros chicos como usar estas tecnologías de forma segura y responsable y a apreciar el poderoso rol que tienen en el mundo que habitamos? ¡Sugerente, cuanto menos! ¿No?

La segunda idea-fuerza es más curiosa; sugiere que la programación informática nos puede permitir contextualizar otros materias -las matemáticas, por ej.- y hacer el aprendizaje..., ¡excitante? Bueno, ¡quizás el álgebra sí tenga sentido cuando compruebas como está en los cimientos de buena parte de la programación informática!

Por fin, quizás lo más importante- una tercera idea-fuerza es la que vincula la programación informática con las "habilidades soft".

Estas habilidades "soft" son esas tan importantes que están en las antípodas de la memorización de listas de Reyes Godos (que ahora son de Presidentes Autonómicos). Claro, los programas de ordenador se ejecutan de forma procedimentada, línea por línea, y ello exige una ardua tarea de análisis, deconstruyendo cada problema en sus unidades básicas, para luego enfrentar la solución en orden lógico... ¡uy...!

En el fondo, la programación informática es, solo, "otro lenguaje"; como lo es la música, por ej.: ¡aprender otro lenguaje nos enseña a ver las cosas de diferente modo, desde otras perspectivas!

En fin, es posible que yo mismo haya estado escondido debajo de una inmensa roca, u oculto en alguna cueva muy, muy profunda. Pero no he seguido en el debate público educativo en España nada parecido. Y sí, puedo decir que sí, que me intereso con cierta frecuencia e intensidad por debates educativos públicos. Estoy seguro de que abundan iniciativas serias en este sentido; pero ¿cómo es posible que no florezcan al debate público? ¿Quizás porque es tanta la demagogia y tanta la contaminación de la "política de partido", del "hooliganismo", que ahogan cualquier brote verde...?

Por mi parte, ¡adelante! Ojalá comencemos a hablar sobre estas cosas cuanto antes. Y, quizás incluso, de la libertad de los padres para orientar el desarrollo educativo de nuestros hijos. ¡Papi Estado ya ha demostrado su colosal incompetencia en la materia! ¿No? ¡Ah, y ya sé que muchos, o casi todos, me dirán "más Papi Estado"! Y yo..., ¡menos mal que nos queda Portugal o, en este caso, el Reino Unido (con todos los salvajes problemas que tiene la educación allí y que yo, por supuesto, no intentaré copiar; pero el debate, claro que sí)!

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