Tasas Judiciales: del riesgo moral al atropello institucional totalitario.

 

Tasas Judiciales: del riesgo moral al atropello institucional totalitario.

Son múltiples y muy duras las reacciones que ha suscitado el Proyecto de Ley por la que se regulan determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia (BO Congreso de 7 septiembre 2012); más todavía la defensa del proyecto en el Congreso por el Ministro de Justicia. Las redes sociales -en su rama más jurídica- se han inflamado y ha circulado aquello de: "una tasa de 200 euros para recurrir una multa de 100"; yo añadiría, de solo 50 si eres "bueniño" y no discutes y pagas.

En blogs jurídicos se han realizado análisis muy serios, y severos, de la propuesta. Me quedo con la queja contra la pasividad de los representantes de la propia administración de justicia; y la suscribo, claro. Por mi parte, en esta breve nota solo quiero destacar tres reflexiones que considero de máxima trascendencia y las formulo con la máxima dureza. Pero antes mi personal encuadre sobre esta cuestión, en la deriva social que nos arrastra.

El derecho a la tutela judicial efectiva es un absoluto de ciudadanía. No lo son la sanidad, ni la educación, ni las carreteras, ni casi nada más. El relativismo extremo de una sociedad con pretensiones de "tener derecho a todo", nos ha abocado a un calamitoso "derecho a nada"; cuando alguien reclama como "derecho fundamental" ser propietario de una vivienda en el Barrio de Salamanca -por llevarlo al absurdo, claro-, la presunción de inocencia se ha convertido en papel "igual de mojado".

Desde un enfoque más jurídico:

Primero, la pantomima del Preámbulo de la norma es tan escandalosa, que raya en lo insultante: "el derecho a la tutela judicial efectiva no debe ser confundido con el derecho a la justicia gratuita". ¡Qué lindo! Pero eso es una obviedad, no; y es necesario recordarlo porque, obviamente, el pago de una "jugosa tasa" es, de hecho, un significativo obstáculo al acceso a la jurisdicción. Máxime cuando, no se olvide, la justificación del pago de la tasa es condición para "que se de curso al escrito". Por supuesto que esto no es "solve et repete", pero, ¿no lo recuerda?

Claro, ¿la justicia es gratuita en España? ¿En qué España, no será en ésta en la que estamos viviendo, arrasados por una decadencia económica, social y moral probablemente irreversible, no?

Segundo, el riesgo moral y las trampas al solitario. En el país del Lazarillo de Tormes "frenar" el acceso a la justicia de quienes se ven lesionados en sus derechos e intereses legítimos constituye un grave riesgo moral: ¡el caco gana siempre, porque el "atropellado" tiene muchos más motivos para callarse, aquietarse, "ajo y agua"! Podemos hablar de cientos de sectores con "ciudadanos atropellados", bien por grandes corporaciones con "call center" o, cuando no, con "bula" para atropellar.

Claro, se incentiva la solución de litigios por medios extrajudiciales (con una bonificación del 60 por 100, ¡qué lindo!); y, más todavía, el Preámbulo afirma que el vencimiento en un proceso y la condena en costas a la otra parte trasladarán el pago de la tasa a la parte demandada. ¡No señores, no! Esto solo es un "lavado de imagen" que, para nada, elimina el riesgo moral: el caco gana siempre que el lesionado tiene tan notable freno para pedir justicia.

Tercero, el blindaje de las Administraciones Públicas, ¡más todavía!, que nos retrotrae a escenarios totalitarios que querríamos haber olvidado. El sometimiento pleno a la Ley y al Derecho del art. 103 CE/78 es, me temo, poco más que un desideratum; la realidad demuestra, aquí y allí, actuaciones administrativas "en masa" en el ámbito sancionador, o en el de la gestión tributaria, en los cuales el "error" se concibe como parte del juego. Y en el que, "ley de grandes números mediante", no pasa nada porque pocos recurren. ¡Si cuesta más la tasa que la multa, por injusta que esta sea..., ya hemos perdido todos! ¡Si éste es el modelo de relaciones entre ciudadanos y Administraciones que va a consolidar el Parlamento..., paren el autobús, que yo me bajo!

Categories: 
Top